Electromiograma, ¿para qué sirve?

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Electromiograma - rawpixel

En ocasiones, cuando los médicos sospechamos que pueda existir una lesión muscular o un pinzamiento de las articulaciones que esté afectando un grupo de nervios, encargamos la realización de un electromiograma.

También conocido por sus siglas EGM o simplemente miograma, es una prueba eléctrica que mide la actividad de los músculos. Hay que saber que los músculos se mueven y activan gracias a descargas eléctricas de los nervios. Esa es la manera de comunicar órdenes a todo el sistema muscular. En ocasiones de manera consciente, cuando por ejemplo queremos agarrar un vaso y movemos el brazo. O inconsciente, como sucede con el corazón o cuando respiramos.

Pues bien, hay veces que o bien los músculos, o bien algunas articulaciones o huesos, como puede suceder en la columna vertebral, presionan un nervio. Así se produce dolor y molestias musculares más o menos graves. El electromiograma permite averiguar si las causas de esas molestias se deben a un problema en las fibras nerviosas o a una lesión muscular. Y en su caso, detectar el tipo de compresión de los nervios, así como su grado de intensidad.

Electromiograma, ¿qué es?

Para entender qué es un electromiograma, pensemos en un electrocardiograma del corazón, que algunos habremos ya hecho. O tendremos algún familiar que lo ha realizado. En nuestro caso estamos ante una prueba muy similar pero focalizada en los músculos y su respuesta, con el estímulo de impulsos eléctricos.

El electromiograma se realiza con una serie de electrodos que se sitúan en la piel con unos parches. Otras veces, cuando se necesita analizar los músculos más interiores, se utilizan unas agujas que se insertan en la piel para situar los electrodos en los músculos más internos.

En ambos casos, los electrodos se conectan por unos cables a un aparato llamado osciloscopio, donde se registrarán los sucesivos impulsos eléctricos.

¿Cómo se hace?

En principio esta prueba no requiere ninguna preparación especial. Podemos desayunar con normalidad y hacer nuestras actividades diarias. Tan solo se debe evitar la práctica de deporte intenso durante los tres días previos.

El día de la prueba es mejor no aplicarse ninguna crema o loción en la zona del cuerpo donde se vaya a hacer.

La sesión del electromiograma se realiza tumbado en una camilla. Debemos quitarnos la ropa que tape el miembro, brazo o pierna o la zona a medir. El médico o especialista, colocará los electrodos que van a estimular la contracción muscular con pequeñas descargas eléctricas.

La prueba comienza con la aplicación de pequeños impulsos eléctricos para detectar las contracciones de los músculos.

Continúa con una fase en la que el responsable de la prueba nos solicita que contraer algunos  músculos para medir la actividad eléctrica que los nervios hacen llegar a los músculos contraídos.

En total puede durar desde 20 hasta 30 o 40 minutos, dependiendo de la cantidad de músculos o grupos musculares a analizar.

Electromiograma, ¿duele?

Cuando los electrodos son exteriores y se colocan con parches, no hay mayor molestia asociada.

En cambio, la aplicación con agujas resulta algo molesta y un poco dolorosa. Pero es un pequeño mal rato durante la fase de introducción de agujas en la piel. En ocasiones puede haber un pequeño sangrado. Pero en la mayoría de los casos, las personas se relajan, y soportan bien el examen, una vez que los electrodos están colocados.

Es habitual que en los días siguientes tengamos el brazo, la pierna o la zona afectada algo dolorida y sensible. También puede aparecer un hematoma. Pero son molestias que pasan rápidamente, si hace falta con la ayuda de un analgésico.

Si es usted una persona especialmente aprensiva a las inyecciones, coméntelo con el especialista, para que valore cómo ayudarle. ¡Pero recuerde que no es una prueba excesivamente dolorosa!

¿Dónde se suelen hacer?

Electromiograma de piernas

Se hacen en casos en los que se sospeche un pinzamiento en las últimas vértebras de la columna vertebral, donde nace el nervio ciático. Suele afectar una sola extremidad, pudiendo extenderse el dolor por glúteo y pierna. Puede llegar a ser muy molesto e inhabilitante.

Otro problema es el síndrome de piernas inquietas, que tiene que ver con alteraciones durante el sueño que obligan a detectar movimientos mientras se duerme.

Columna vertebral y espalda

Se hacen para evaluar problemas en las cervicales y las lumbares. Dos de los dolores más frecuentes, asociados a la columna vertebral y el pinzamiento de nervios.

Extremidades superiores

Además de las piernas, este es el otro sistema periférico de nervios que a veces presenta problemas. Ya sean los brazos, los codos, la muñeca o túnel carpiano.

 

¿Cómo engañar un electromiograma?

Puede parecer exagerado, pero en alguna ocasión he tenido algún paciente que me ha preguntado cómo engañar un electromiograma con el objetivo de obtener una baja permanente.

Lo primero que hay que saber es que este tipo simulación es un fraude que puede acarrear consecuencias legales.

Y lo siguiente, que el nivel de la tecnología y la experiencia de los médicos, hacen muy difícil poder alterar los resultados.

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