Bolas chinas y suelo pélvico

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Bolas chinas (Belover.es)

Las bolas chinas forman parte de los juguetes sexuales que se han incorporado al mercado de complementos eróticos y sexuales. Pero también tienen un uso terapéutico y preventivo para las mujeres que necesitan fortalecer el suelo pélvico.

De hecho, fue el ginecólogo estadounidense Arnold Kegel (1894-1981) quien descubrió el potencial del uso de estas bolas para el fortalecimiento del suelo pélvico tras el parto de la mujer. Y por ello, estas bolas también se conocen como «bolas Kegel» o «bolas de Kegel». 

Es conveniente, a partir de una cierta edad o tras un embarazo, consultar con el ginecólogo sobre los ejercicios que permiten entrenar el suelo pélvico. Así como el uso de este tipo de objetos, para tonificar los músculos internos de la vagina.

¿Qué son las bolas chinas?

Las bolas chinas son un conjunto de dos bolas de pequeño tamaño, alrededor de 3,5 centímetros de diámetro, unidas por un cordón. En su interior tienen a su vez, otras bolitas más pequeñas, que al movernos vibran, estimulando el interior de la vagina.

Es importante comprarlas en algún establecimiento o comercio online especializado, como Belover, para asegurarse de que el material sea de calidad y no irrite la vagina. Mejor si dispone de un certificado de Calidad Europeo.

Asimismo, se recomienda el uso de un material hipoalergénico, impermeable y que sea esterilizable. Idealmente elaborado con policarbonato/acrilonitrilo butadieno estireno (ABS/PC) o silicona.

¿Bolas chinas, para qué sirven?

El primer uso es de tipo terapéutico. Las mujeres, en determinadas circunstancias, pueden sufrir un debilitamiento del suelo pélvico. Es decir, de los músculos de la pelvis que mantienen la firmeza del útero, la vejiga y el recto.

Como consecuencia se puede sufrir incontinencia urinaria o pequeñas pérdidas de orina. En este sentido, las bolas chinas, al ser introducidas en la vagina, provocan una respuesta refleja en los músculos, de contracción. Un ejercicio que fortalece y tonifica el tono muscular y previene las molestias urinarias.

El segundo uso de las bolas chinas es como un juguete sexual, siempre que se esté en un ambiente lúdico de juegos preliminares. En este caso sirven para estimular sexualmente a las mujeres antes de una relación sexual.

Además, facilitan la lubricación natural por lo que es más fácil conseguir un orgasmo sexual. Pero no hay que olvidar que el disfrute del sexo en pareja o en la masturbación, tiene mucho que ver con la excitación mental, y no tan solo la física.

Así, la introducción de juguetes sexuales en las relaciones también estimula la imaginación y la posibilidad de disfrutar plenamente de la sexualidad.

Bolas chinas para suelo pélvico
Bolas chinas (Belover.es)

¿Cómo se usan?

Las bolas chinas se colocan delicadamente dentro de la vagina, con el cordón saliendo al exterior para poder recuperarlas. Para facilitar esta introducción se puede usar un lubricante vaginal.

Es conveniente permanecer de pie y caminar. Con el movimiento, las bolitas en el interior vibran y provocan el acto reflejo de la contracción de los músculos vaginales.

Si se permanece sentadas, no se produce esa estimulación. Se puede comenzar con una duración de unos 5 minutos, y cuando se esté más cómoda, prolongarlo a 15 o 20 minutos.

¿En qué casos el suelo pélvico se debilita?

La primera situación natural de este debilitamiento es la edad. Como sucede con otros grupos musculares, el suelo pélvico tiende a debilitarse con los años, especialmente si disminuye la frecuencia en las relaciones sexuales.

La llegada de la menopausia es un momento clave, en que existe el riesgo de sufrir esta situación. Además de otras molestias como la craurosis, que afortunadamente, tienen tratamiento.

Otra situación en la que este problema puede aflorar es tras un parto, sobre todo si ya ha habido otro previo.

Por último, algunas infecciones de orina pueden ser el desencadenante de un debilitamiento del suelo pélvico.

Tipos de bolas chinas

Se pueden clasificar según el tamaño y peso.

La medida estándar es de 35 mm de diámetro, o lo que es lo mismo, 3,5 centímetros, con un peso de unos 50 gramos. Si no las has usado anteriormente, esta referencia puede ser la más adecuada.

Algunas mujeres, en función del tamaño de su vagina y de la comodidad, pueden optar por modelos algo más pequeños o más grandes.

El rango puede ir desde los 25 hasta los 45 mm. Y de 30 hasta 100 gramos.

Dado que su precio no se excesivo, se puede probar hasta encontrar un modelo con el que la mujer esté más cómoda.

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Luis del Real

Hola, soy Luis del Real, y he creado Saludteca junto a un grupo de expertos del mundo de la Salud y la Alimentación. Durante 30 años he trabajado en la industria agroalimentaria y soy un experto en tendencias de consumidor

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