Oftalmólogo, cuidado de la visión

Oftalmólogo, cuidado de la visión
Salud visual - Unsplash Bacila Vlad

¿Por qué dedicamos este post al oftalmólogo?  Dice un célebre verso del granadino Francisco de Icaza, “dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada, como la pena de ser, ciego en Granada”. Más allá del sentido poético de esta cita, qué duda cabe, que en todas las fases de la vida, la vista y la salud ocular son de gran importancia para la calidad de vida.

Comentaremos la necesidad de prevenir las dolencias y enfermedades asociadas a la visión, de realizar revisiones periódicas y de tratar sus dolencias por un buen oftalmólogo o por una clínica de máxima solvencia como Martínez de Carneros.

Situación de la oftalmología

Como en otras ramas de la medicina, podemos afirmar, que en las dos últimas décadas se han producido avances inimaginables en el mundo del oftalmólogo.

Podemos definir la Oftalmología como una especialidad médico-quirúrgica destinada a mantener, restablecer, y rehabilitar la salud del órgano visual. Por tanto, el oftalmólogo se ocupa en primer lugar del conocimiento del funcionamiento ocular y de las enfermedades y riesgos que puede sufrir. Pero también, de todas las técnicas terapéuticas y las intervenciones, que tienen como objetivo restablecer su salud.

Conviene recordar la complejidad tecnológica de esta rama. El oftalmólogo es hoy en día no sólo un experto en la función visual, sino también en el estado de la ciencia y de la tecnología disponible para realizar diagnósticos precisos y realizar tratamientos e intervenciones quirúrgicas con máximas garantías.

Miopía - Unsplash
Oftalmólogo y miopía – Unsplash

El oftalmólogo y la prevención de la salud visual

Idealmente, se debe acudir regularmente a un oftalmólogo, para conocer los buenos hábitos de salud visual. También existen revisiones y diagnósticos, adaptados a cada grupo de edad, que se acompañan por programas de prevención.

Prevención en niños

De manera general el caso de los niños, las recomendaciones para prevenir la salud visual son:

  • Acudir a una revisión anual visual completa, para asegurarse del correcto funcionamiento de la función visual. Hay que tener en cuenta que el niño, no es siempre consciente de potenciales problemas de visión, que pueden afectar a su rendimiento escolar.

  • Organizar actividades exteriores de manera regular. La luz solar es clave en la etapa del desarrollo del ojo. Incluso existe una relación entre la falta de luz natural a largo plazo con la aparición de problemas de miopía.

  • Aunque los niños deban pasar tiempo al exterior, hay que protegerlos de los rayos solares, especialmente en verano. Sus pupilas son más grandes y frágiles, su cristalino más sensible.

  • Realizar los deberes y horas de estudio en mesas cómodas y bien iluminadas, si es posible con luz ambiental. También hay que ordenar las horas de trabajo con pequeñas pausas cada 30 o 40 minutos, en las que los ojos también descansen.

  • Vigilar los problemas de rendimiento escolar. En caso de una bajada del mismo, uno de los primeros test a realizar será con un oftalmólogo, para asegurarse de que no hay ningún problema visual.

Prevención en los adultos

En el caso de los adultos, las principales pautas a tener en cuenta son:   

  • Realizar una revisión con un buen oftalmólogo, al menos cada dos o tres años, e incluso si no notamos problemas de visión.

  • En el caso de las personas que trabajan en oficinas, especialmente con ordenadores, hay que contar con medios físicos adecuados para la realización del trabajo, tales como doble pantalla, salas bien iluminadas, sillones confortables. También realizar una actividad física regular al exterior . Efectivamente ambos puntos son clave no sólo para la salud general, sino también para la ocular.

  • En promedio, en España, los adultos pasan unas tres horas diarias frente al móvil o la tableta. Estos son los dispositivos en los que más se fuerza la vista. Además, hay que añadir numerosas horas frente al PC y la televisión. Todo ello ha desembocado en el conocido Síndrome Visual informático, SVI. Nos referimos a un conjunto de molestias como la sequedad ocular, la fatiga visual, la irritación y el picor de los ojos o incluso la visión borrosa. Y por supuesto el fuerte desarrollo de la miopía.

  • Cuidar la alimentación, con una dieta equilibrada en la que abunden las frutas y verduras. Estos alimentos son fundamentales para nutrirse con todas las vitaminas que ayudan al buen funcionamiento del ojo. Además, protegen a largo plazo, reduciendo el riesgo de enfermedades como cataratas, glaucoma o degeneración macular en los más mayores.

  • Controlar la presión y el estrés, ya que estos elementos también pueden impactar en la calidad de la visión.
Pantallas y oftalmologo - Unspsah Bruce Mars
Pantallas y oftalmologo – Unspsah Bruce Mars

Prevención en la madurez

Finalizamos este repaso de prevención refiriéndonos a los mayores de 65 años, que son un público especialmente proclive a la aparición de ciertas dolencias visuales.

Hay que saber que, en la madurez, se produce un deterioro natural de las funciones orgánicas, que incluye por supuesto, a la visión. Para mantener una buena calidad de vida, y una rica vida social, es importante que este grupo de población mantenga une buena función visual y auditiva.

Además, es importante identificar y tratar, en fases iniciales, algunas de las enfermedades más importantes del órgano visual. Por ello, además de cumplir con las normas que hemos comentado para la población general, el mejor consejo para este grupo es la realización de revisiones oculares anuales, incluso si no existen síntomas o molestias.

La elección de una buena clínica de oftalmología, con una alta capacitación, es clave en los casos en que hay que realizar los tratamientos e intervenciones más importantes relacionadas con la salud ocular.

Existen numerosas dolencias que pueden afectar la salud visual, aquí repasamos algunas de las más conocidas:

  • El desprendimiento de retina.  Se trata de una patología ocular grave: la separación de la retina de sus capas de apoyo. Los principales síntomas, son molestias en la visión como  “moscas flotantes”, pérdida de visión y destellos luminosos. Exige una intervención urgente para evitar daños mayores.

  • Operaciones de cataratas.  Las cataratas se suelen desarrollar con la edad y de manera progresiva. En estos casos hay un deterioro lento de la visión que puede incluir pérdida de visión bilateral, asimétrica y progresiva. En algunos casos hay una mejorara de la visión de cerca. 

  • Aparición de presión ocular elevada y riesgo de glaucoma. La hipertensión ocular es un factor de riesgo importante para sufrir un glaucoma. Nos referimos a una patología neurodegenerativa, en la que existe una pérdida progresiva de fibras del nervio óptico. Exige un diagnóstico y tratamiento precoz puesto que una vez que el nervio óptico se daña, no es posible recuperarlo.

  • Tratamiento de la uveítis. Es una enfermedad más rara pero que igualmente exige un diagnóstico temprano para poder intervenir adecuadamente. La uveítis ocular es una inflamación de la úvea, que es la capa intermedia entre la esclerótica y la retina.

  • La cura de un chalazión. En este caso el paciente sufre una inflamación y obstrucción de las glándulas sebáceas de los párpados, que puede llegar a afectar a la visión. Se trata de una dolencia similar al orzuelo y que debe ser tratada por un especialista.

Luis del Real

Hola, soy Luis del Real, y he creado Saludteca junto a un grupo de expertos del mundo de la Salud y la Alimentación. Durante 30 años he trabajado en la industria agroalimentaria y soy un experto en tendencias de consumidor

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