Queso Feta y ensalada griega

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Queso feta en ensalada - Unsplash Farhad Ibrahimzade

Uno de los placeres asociados a los viajes y a las vacaciones, es degustar alimentos y platos locales. Descubrir un poco más de una cultura a través de su gastronomía. Grecia es sin duda alguna, uno de los destinos turísticos más apetecibles, por su historia, su patrimonio cultural y sus magníficos paisajes e islas. El queso feta es uno de los clásicos de la cocina griega. Te explicamos su historia y cómo debes usarlo.

¿Cómo es el queso feta?

Es un tipo de queso blanco con denominación de origen protegida (DOP) que se produce en Grecia.

Forma parte de las variedades de quesos semifrescos, o sea escasamente madurados. Por eso la textura es ligeramente blanda, pero con mayor consistencia que otros quesos blancos. Se elabora con leche de oveja, o bien mezcla de oveja y cabra. En su elaboración se prepara en salmuera, es decir se deja reposar en agua con casi un 10% de sal durante algunas horas. De ahí obtiene su sabor salado característico.

En Grecia se consume habitualmente como ingrediente de ensaladas, sopas y otras recetas.

Información nutricional

Los quesos, en general, son interesantes nutricionalmente porque aportan proteínas, vitaminas y minerales. En cambio, hay que limitar su consumo por la cantidad de grasas, grasas saturadas, calorías y sal que pueden llegar a contener. Estos parámetros dependen de la variedad, en general los quesos blancos son más ligeros y los curados más grasos.

Hemos realizado un análisis nutricional de Feta a partir de las marcas Dodoni, Hotos, Salakis y Mevga, identificados en las webs de Carrefour y El Corte Inglés durante el mes de junio 2022. Y a modo comparativo vemos el promedio de nutrientes de un queso semicurado, los de mayor venta en España.

Proteínas

Aunque la leche de oveja tiene mayor contenido proteico que la de vaca, el queso feta por su elaboración de queso fresco, resta con más agua. Por eso aporta entre 16 y 17 gramos de proteína por 100 de producto, frente a los 23 – 28 gramos de los quesos semicurados. En todo caso cantidades importantes, que contribuyen a las CDR de proteínas que todos debemos consumir. Además, las de oveja y cabra son proteínas más digeribles por los humanos y que provocan menos problemas de alergias que las de vaca.

Grasas y calorías

Hemos detectado entre 21 y 25 gramos de materia grasa en los productos feta analizados, de los cuales de 15,6 a 17 son de grasas saturadas. Son cantidades considerables, aunque menores que las de un queso semicurado, que se sitúan normalmente entre 30 y 33 gramos de grasas totales.

Esto se refleja también en el contenido calórico, de 270 a 300 Kcal para un feta frente a las 390 – 400 de un semicurado.

Sal

En promedio, los quesos tipo feta conllevan entre 2 y 2,5 gramos de sal por cada 100 de producto. Algunos, como Salakis, incluso más, 3 gramos.  A modo comparativo los quesos semicurados españoles contienen aproximadamente 1,5 gramos de sal.

La OMS recomienda reducir el consumo de sal a menos de 5 gramos por persona al día. Teniendo en cuenta que una ración de queso pese unos 50 gramos, estaríamos tomando en una ensalada con feta, cerca de 1,5 gramos de sal. Por tanto, hay que evitar consumirlo en cantidades excesivas y diariamente. Además, en Saludteca no recomendamos añadir sal a la ensalada.

Historia del queso Feta

En la mitología griega nada menos que el dios Aristeo, hijo de Apolo, enseñó a los hombres el arte de elaborar queso. Otra vieja referencia aparece en un texto de la Odisea de Homero, cuando Ulises y sus fieles acompañantes se adentran en la cueva del cíclope Polifemo y descubren restos de queso de cabra y oveja.

Estas leyendas nos muestran la antigüedad de este producto, al que se refieren textos de Aristóteles, Pitágoras y de otros antiguos autores clásicos. Es interesante que las descripciones que hacen del antiguo queso, corresponden básicamente con el mismo procedimiento y tipo de leche que se usa hoy en día para elaborar feta.

El nombre feta, se usa en Grecia por primera vez en el siglo XVII y significa literalmente, loncha, que era el sistema de presentación de este queso desde tiempos inmemoriales.

En el siglo XX ha habido varias oleadas de griegos que emigraron principalmente a EEUU, Australia, Canadá y a países europeos como Alemania, RU y los países nórdicos, llevando con ellos sus costumbres culinarias. Eso explica el éxito que tiene esta variedad en esos mercados y el hecho de que se fabricaran variantes locales que imitaban el producto original griego.

Queso feta - Rawpixel
Queso feta – Rawpixel

Denominación de Origen Protegida (DOP)

En Europa existe una cierta controversia sobre la denominación de queso Feta y su origen. Si bien se trata de un derivado lácteo completamente asociado a Grecia, hay tres países que, desde hace más de 80 años, produjeron réplicas locales que también denominaron Feta.

Eran quesos que imitaban al original griego, pero a veces con fórmulas y procedimientos distintos. Es en Francia, Alemania y sobre todo Dinamarca, donde desde 1931 se ha producido una versión local que utiliza la apelación de Feta danés. Los productores de este país, con la aceptación de sus autoridades políticas y administrativas, han hecho caso omiso de la regulación europea. Por eso los litigios legales continúan a día de hoy.

En España, el BOE publicó y desarrolló en 2002 el Reglamento 1829/2002 de la Comisión Europea, que modificaba un Reglamento anterior y determinaba la protección a través de una DOP, de todo el queso que se comercializa en Europa bajo el término Feta.

Para las autoridades europeas, sólo el queso que se produce en Grecia, de acuerdo con la receta tradicional y a partir exclusivamente de leche de oveja o de una mezcla de leche de cabra y oveja, puede denominarse Feta. Y así se permitió su inscripción en el registro de denominaciones de origen protegidas (DOP) del apartado 3 del artículo 6 del Reglamento 2081/92 de la UE.

Receta de ensalada griega

Dentro de las múltiples ensaladas que podemos combinar durante el verano, la ensalada griega es una de las más sabrosas por sus ingredientes y la presencia de queso feta. Este le aporta su sabor intenso y natural, algo ácido para contrastar con la suavidad de las verduras.

Ingredientes y elaboración para 4 personas

  • Una base de dos tomates raf medianos (si no los encuentras, prueba con otra variedad de sabor carnoso).
  • Un pepino mediano.
  • Un pimiento verde pequeño.
  • Un puñado de aceitunas negras.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Vinagre de Jerez.
  • Orégano.

La clave de la preparación y calidad de la ensalada está en el queso, pero también en la frescura y naturalidad de las verduras. Como siempre, debemos comenzar lavando las verduras bajo agua corriente. Y cuidar el corte que de ellas hagamos, no excesivamente grande ni pequeño. El pepino en rodajas de medio centímetro, el pimiento en tiras a todo su ancho, de medio centímetro aproximadamente.

En cuanto al queso lo podemos cortar en tiras de un poco menos de un centímetro de grosor o en tacos grandes.

Mejor no excedernos ni el aceite ni en el vinagre, este último apenas se debe de notar.

En nuestra receta nos olvidamos de la sal, puesto que como hemos visto, ya viene suficientemente aportada por el queso.

Una vez lista, como dirían en las preciosas islas de Paros o Naxos ¡Calimera, y buen provecho!

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Luis del Real

Hola, soy Luis del Real, y he creado Saludteca junto a un grupo de expertos del mundo de la Salud y la Alimentación. Durante 30 años he trabajado en la industria agroalimentaria y soy un experto en tendencias de consumidor

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