Séneca y la filosofía

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Séneca y la filosofía - Unsplash David Libeert

Los planes de estudio han relegado a la filosofía a rincones cada vez menos importantes en el sistema educativo español. En un mundo cada vez más tecnológico parece que no hay espacio para la reflexión humanista y trascendental. ¿Pero nos estamos equivocándo? En este post te hablamos de Séneca y la filosofía.

Resulta contradictorio que en la era de mayor bienestar, seguridad, formación y riqueza, tengamos también los mayores niveles de fragilidad humana. Tendencias crecientes de ansiedad y depresión en la mayoría de países occidentales. Y es que paradójicamente, el ser humano se encuentra con un vacío existencial fruto de un foco materialista de la existencia. Te explicaremos lo que el filósofo Séneca planteaba hace ya 20 siglos, sobre el sentido de la Vida, que resulta tan actual ante los problemas de falta de sentido vital.

¿Quién fue Séneca?

Séneca fue un filósofo ciudadano romano, nacido en la antigua Corduba, apenas 4 años después del nacimiento de Cristo. De familia patricia, obtuvo una buena formación como filósofo, además de estudios de letras, retórica y Derecho.

Destacado pensador, orador y jurista desde una edad temprana, consiguió desarrollar una carrera política en Roma, no exenta de amargores personales. Y es que, por motivos no documentados, sufrió una caída al inicio de su carrera, sufriendo un destierro de ocho años fuera de la capital del imperio. Viajó por el antiguo mundo, siguió cultivándose, hizo amistades importantes. Y en definitiva se supo sobreponer a la adversidad y nunca perdió la fé en su camino. De hecho, volvió a Roma, donde consiguió acabar como preceptor del joven Nerón.

Este emperador con terrible fama de hombre cruel y caprichoso, fue en realidad un estadista contradictorio. Se posicionó con el pueblo frente a la aristocracia, que fue quien difundió su leyenda negra. Fue un gran urbanista y promotor de la cultura. Y como tantos líderes de su época, un hombre cruel también, que permitió la persecución de los cristianos. Si nos quedamos con los aspectos más positivos de su trayectoria, sin duda Séneca fue uno de los inspiradores de su obra.

El final de Séneca puede recordarnos al de Sócrates, otro gran filósofo de la antigüedad. Acusado de participar en conjuras, fue condenado a la muerte. Se le permitió suicidarse, una costumbre de la época para dejar una extraña dignidad en los últimos actos personales. Bebió pues el veneno de la cicuta y se despidió de sus discípulos de manera serena y estoica, tal como había vivido siempre.

Recreación de Séneca
Recreación de Séneca

¿Por qué es contemporáneo el discurso de Séneca y la filosofía?

Más allá del pensamiento que nos ha llegado de Séneca, este personaje es admirable por su enorme coherencia personal y su vida alineada con sus valores. Séneca se siente más atraído por la filosofía, como forma de entender la vida que como doctrina teórica y reflexiva.

El estoicismo, corriente filosófica griega fundada por Zenón de Citio en Atenas, tres siglos AC, encontró en Séneca a uno de sus más firmes seguidores.​ Lo que hace tan contemporánea esta visión de la vida, es que considera que el ser humano, a través de la racionalidad, el coraje y el control de sus emociones, puede sobreponerse a las vicisitudes de la vida.

Nadie está al margen de los golpes y amargores de la vida, pero lo importante es nuestra lectura de las cosas y la capacidad de aprender y de sacar una lectura positiva y serena de los acontecimientos. No se trata de una visión infantil de las cosas, sino del autocontrol y de la fe en uno mismo.

La sociedad moderna nos educa desde niños en una especia de país de las maravillas. Los niños y los adultos recibimos mensajes para “ser felices” desde una perspectiva materialista y simplista de la vida. Tratamos de proteger a los más pequeños de cualquier sufrimiento, en vez de preocuparnos en hacerlos fuertes y seguros ante la adversidad. El relativismo nos hace a menudo rehuir de las responsabilidades personales ante los retos más profundos de la sociedad. En cambio, Séneca y su filosofía estoica proponen la ética, el compromiso maduro y la aceptación como principios vitales.

Además, resulta de nuevo muy contemporáneo, el pensamiento de Séneca que aboga por un gran respeto a la naturaleza y sus leyes. Saber vivir en armonía con la naturaleza es un camino de equilibrio, racionalidad y felicidad. Ningún ecologista moderno podría definirlo mejor.

La salud mental y la filosofía

Para terminar este artículo una pequeña reflexión sobre la importancia de la meditación y de saber parar para reflexionar, en la sociedad moderna. Se calcula que alrededor de la mitad de las enfermedades mentales son de tipo ambiental. Es decir, el entorno estresante, la exigencia continua, la multitarea, la necesidad de consumir y «estar a la última», la falta de descanso y de visión con perspectiva, pueden arrastra a las personas a serias dolencias mentales.

La filosofía, así como la meditación y las prácticas de contemplación y de relajación mental, como el yoga, el tai chi o la oración para los creyentes, son prácticas que nos hacen más fuertes. Y que nos permiten superar con mayor facilidad los inevitables embates de la vida personal.

 

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Luis del Real

Hola, soy Luis del Real, y he creado Saludteca junto a un grupo de expertos del mundo de la Salud y la Alimentación. Durante 30 años he trabajado en la industria agroalimentaria y soy un experto en tendencias de consumidor

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