La sandía, fruta del verano

La sandía, fruta del verano
Rodajas de sandía - Rawpixel

La sandía es una de las frutas veraniega con mayor contenido de agua, con algunas vitaminas interesantes, como la vitamina C y con otros componentes saludables para el sistema inmunológico y cardiovascular. Por ello, y por su refrescante y dulce sabor, es unos de los postres ideales en esta época del año.

Aunque se adapta perfectamente al clima mediterráneo, su origen se ubica en las zonas tropicales y subtropicales del sur de África. Es capaz de crecer en climas secos, donde las poblaciones autóctonas la han usado para hidratarse.

La sandía forma parte de las plantas llamadas cucurbitáceas, entre las que se encuentra el melón, el pepino o la calabaza.

Historia de la sandía

Aunque hay quien piensa que hablamos de una fruta mediterránea, en realidad su origen se sitúa en las zonas tropicales y subtropicales del sur de África, más concretamente en la actual Namibia. Esta planta puede sobrevivir en climas semidesérticos, como en el Kalahari, con algo de humedad en el subsuelo. De hecho, todavía crece de manera silvestre, aportando una fuente de hidratación para las poblaciones locales nómadas. 

Existen referencias arqueológicas de su cultivo en las cuencas del Nilo, en el antiguo Egipto, unos 3 000 AC. Desde allí se extendió su uso al resto de la cuenca mediterránea, en las antiguas Grecia y Roma, incluyendo la península ibérica.

Los árabes retomaron su cultivo, y aportaron su nombre al español, sindiyya, que hace referencia al río Sindu en el actual Pakistán. Curiosamente los anglosajones y alemanes han elegido una etimología distinta que hace referencia a su alto contenido en agua. Las denominas “watermelon” y “wassermelone” respectivamente, literalmente melón de agua.

Los árabes, a través del comercio con los pueblos asiáticos ayudaron a que llegara hasta China y Japón. También los exploradores españoles y portugueses extendieron su uso en América, con lo que hoy en día es un fruto que se produce y aprecia en todos los continentes.

Sandía - Unsplash Mmockup-graphics
Sandía – Unsplash Mmockup-graphics

Producción de sandía

La sandía prefiere climas secos con temperaturas de entre 25 y 30 grados, por el contrario, no sobrevive a las temperaturas frías, y menos a las heladas. Su proceso de maduración dura entre 80 y 110 días. La temporada de recolección en España tiene lugar durante los meses estivales, entre finales de mayo y principios de septiembre.

Cualquiera que haya comprado esta fruta en un supermercado francés, alemán o belga, habrá comprobado que la mayoría del genero proviene de España, que es el mayor exportador europeo y segundo fabricante por detrás de Rusia. Además, con unas 100.000 toneladas anuales, es el país reconocido por la FAO, como de mayor rendimiento por hectárea, con una cifra de 4,8 kilos de sandía por metro cuadrado. Los cultivos intensivos de Almería, que concentra casi la mitad de la producción nacional, explican este fuerte rendimiento.

A nivel mundial China, dada su gran población, es el mayor productor con un volumen estimado en 2020 de alrededor de 80.000.000 toneladas.

Variedades de sandía

Una manera de reconocer un producto de calidades identificar ejemplares con la cáscara oscura (señal de madurez), firme y lisa. Mejor evitar aquellas que presenten golpes y erosiones.

Existen dos grupos principales de sandías, las primeras son las clásicas con pepitas, entre las que destacan:

  • la Crimson sweet. Está muy extendida, su piel es de color verde oscuro estriado. La planta es resistente con alta capacidad de adaptación a climas secos. El fruto es de los más grandes, puede llegar a pesar 15 kilos y su pulpa es dulce, ligeramente crujiente.
  • La Sugar baby es una variedad producida en Norteamérica. Su fruto es mediano, de unos 5 kilos. La pulpa es de color rosa pálido y muy dulce. La corteza verde oscura se parte con gran facilidad.

Respecto a las sandías sin pepitas tenemos:

  • la Graciosa, o sandía-melón, tiene la piel rayada. Son medianas, de unos 5 kilos, con la corteza verde clara. La pulpa tiende a un color amarillento y su textura es algo fibrosa.

  • La sandía Reina Linda es una variedad si apenas semillas, que son pequeñas y blancas. Son de tamaño mediano, con una pulpa firme de un color intenso. Tienen una gran resistencia antes de sobremadurar por lo que son interesantes desde un punto de vita comercial.

  • La cebra, con un rayado más oscuro que la reina linda. Son medianas y se adpatan fácilmente tanto a invernaderos como a huertos al aire libre. Su pulpa está valorada por su gran calidad. 
Sandía en rodajas - Unsplash Tanalee Youngblood
Sandía en rodajas – Unsplash Tanalee Youngblood

Sandía, información nutricional

La sandía es un alimento muy poco calórico, ya que su principal ingrediente es agua. Si consideramos que una ración de sandía equivale a unos 250 o 280 gramos de pulpa, esta nos aportaría entre 75 y 85 kilocalorías aproximadamente.

Beneficios de la sandía

Sus nutrientes aportan algunos beneficios concretos de gran valor:

  1. Hidratación.  Mas del 90% de su contenido es agua, por eso fresca y en pleno verano, es un alimento que nos sienta bien y nos hidrata. Además, contiene electrolitos, que en nutrición son un grupo de minerales como el sodio, potasio, calcio o magnesio, que, entre otras funciones, contribuyen a la hidratación del organismo.
  2. Contribuye a mantener en buen estado el sistema inmunológico. Su aporte de vitaminas, especialmente la vitamina C, ayuda a mantener nuestro sistema inmunológico en plena forma.
  3. Ayuda a perder grasa corporal y es diurética. En el contexto de una dieta saludable, la sandía contribuye a la reducción de grasa en el organismo gracias a su alto contenido de citrulina, entre 0,7 y 3,6 gramos por kilo de pulpa, es decir el alimento con mayor contenido de este aminoácido. Este componente cumple varias funciones, entre ellas facilita la función de los riñones que generan arginina en la sangre, que a su vez forma parte de la urea, facilitando la eliminación de toxinas. La citrulina tiene también la capacidad de limitar la actividad de la TNAP (fosfatasa alcalina no específica del tejido), lo que se traduce en una menor producción de tejido graso. 
  4. Mejora la salud cardiovascular. Existen estudios que correlacionan el consumo frecuente de sandía con una mejora en los indicadores de la función cardiovascular. En 2011 un famoso estudio publicado en la American Journal of Hypertension, demostraba un incremento en el flujo sanguíneo a través de la vasodilatación arterial. El resultado conducía a una reducción de la presión arterial en adultos con hipertensión leve.
  5. Ayuda a la salud de la función visual. Debido a su riqueza en betacaroteno, que justamente explica el color rojo de la pulpa y de vitamina A, mejora la salud visual. Efectivamente estos compuestos protegen frente a la degeneración macular y contribuyen a la producción de los pigmentos de la retina del ojo. Por si no fuera poco, los betacarotenos tienen otras funciones en relación con la salud cardiovascular, la piel, los huesos, etc.
  6. Es antiinflamatoria y antioxidante.  Otros nutrientes presentes en la sandía son los compuestos fenólicos, tales como los flavonoides, carotenoides y los triterpenoides. Estos compuestos también presentes en tomates o en pimientos rojos, son de tipo antinflamatorio y tienen una función antioxidante con una reducción de los radicales libres. Estas funciones están asociadas entre otros beneficios, con un menor riesgo de sufrir determinados tipos de canceres.

Luis del Real

Hola, soy Luis del Real, y he creado Saludteca junto a un grupo de expertos del mundo de la Salud y la Alimentación. Durante 30 años he trabajado en la industria agroalimentaria y soy un experto en tendencias de consumidor

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